Archivo de la etiqueta: Tierra Media

La Saga de Santuario-7

ATENCIÓN:  ESTA SAGA PUEDE CONTENER SPOILERS DE MÓDULOS OFICIALES. SI ERES JUGADOR Y VAS A JUGAR USANDO SUPLEMENTOS AMBIENTADOS EN PRAX, COMO “RIVER OF CRADDLES”, “STRANGERS IN PRAX”, O “SHADOWS IN THE BORDERLANDS“; LA AVENTURA “EL PORTAL DE KARSHIT“; Y MÓDULOS DEL MERP COMO “LA CIUDAD DE LOS DECARRIADOS”  O “LA BÚSQUEDA DEL PALANTIR” NO SIGAS LEYENDO.

En negrita los personajes jugadores

2.3      Garhound

A principios del año 1618 mi Señor Devon, ahora conocido como Devon Khan, se reunió con Sir Olger en Ronegard. Para ese momento había gastado ya varios de sus objetos mágicos, especialmente los que provocaban bolas de fuego y muchos proyectiles del mosquete thompson. Juntos remontaron el ZolaFel hasta llegar a Garhound, en el Condado del Sol, y desde allí enviaron un mensaje a Urquhart Mano de Cerdo y Ordaín para que se reunieran con ellos. Por aquellas fechas se celebraban las fiestas de la cosecha, y era tradición elegir al Campeón de Garhound. La elección se llevaba a cabo mediante una competición en la que los aspirantes deben enfrentarse en siete pruebas. Al final el ganador es proclamado Campeón, obtiene como premio un terreno por valor de 1.000p, y toma como esposa a la Reina de las Fiestas, la más hermosa doncella de la villa. De los cuatro amigos sólo Sir Olger decidió participar, mientras que los demás se contentaron con apostar por los favoritos.

La primera prueba consistía en una carrera a caballo. Olger se consideraba favorito por ser un nómada pastizaleño, pero a media carrera se cayó del caballo y no pudo puntuar. La segunda prueba era la justa, y en ella Sir Olger, jinete y lancero experto, sólo pudo conseguir el segundo puesto (lo cual le frustró mucho). La tercera prueba era un concurso de lucha, en la que Olger acabó tercero.  La cuarta era una prueba de inteligencia, que el pastizaleño gano sin demasiados problemas. La quinta prueba era el Muro de la Muerte, en la que los contendientes debían caminar a lo largo de la parte superior de un muro de la muralla mientras un arquero les disparaba flechas, y Olger quedó segundo. En la sexta prueba el nómada no pudo puntuar, y consistía en sostener en el aire un gran caldero con agua hirviendo durante el mayor tiempo posible. Olger llegó a la séptima prueba empatado a puntos con otro de los participantes. En la última contienda las damas de la villa elegían a su favorito, y éste fue el pastizaleño, que ganó de calle por su espectacular gallardía y sus dotes de oratoria.

Sir Olger fue proclamado Campeón de Garhound, recibió el título de propiedad de sus tierras, y esa misma tarde tomó por esposa a Melisenda Winnon, la más hermosa doncella de la comarca. Esa noche consumaron su matrimonio bajo la bendición de Ernalda, y al cabo de un mes las sacerdotisas certificaban el embarazo de Melisenda. El siguiente en tomar esposa fue mi señor Devon, que desposó a Yashia, hija de un Khan de los jinetes alticamello. Todo esto concidió con el regreso del medioelfo Aldruin, al que ya le había crecido su pierna amputada.

2.4      Las Cavernas Dyskund

A principios de 1619 Melisenda Winnon Olger dio a luz a dos hermosos mellizos, un niño y una niña, que su perplejo padre llamó Olgersson y Ekkaia. Para ese momento los amigos estaban escasos de fondos, y Olger utilizó sus contactos en Pavis para encontrar alguna empresa que les proporcionara ingresos. Compró a Hurbi, un conocido buscador de tesoros, el mapa de unas cavernas por 200p, y organizó un equipo formado por sus seguidores zaringas, el enano Urquhart Mano de Cerdo, el jinete cebra Ordaín, y cinco aventureros que conocieron durante su último año en Pavis: Bulgo, un Humakti ávido de perseguir al caos y ganar algo de dinero en el intento; Bulfas Bixx, un chamán de la tribu de los bisontes que se había separado de su gente para buscar experiencia y objetos de poder lejos de las llanuras; León Gris, un cazador agimori taciturno y poco hablador; Bulgodos, un ex-soldado del Condado del Sol con necesidad de hacerse un nombre como mercenario; y Sirikan, un jinete de alticamello que tenía como virtudes su sinceridad, generosidad y valentía, pero en su contra su crueldad con el enemigo.

Siguieron el mapa hasta la entrada de una vasta red de cavernas. En ellas encontraron varios altares caóticos y otras maravillas. Cuando el grupo se acercó a investigar uno de los altares, consagrado al caótico Thanatar, cayeron en una emboscada de ogros. Bulgo el Humakti y uno de los seguidores zaringas de Olger cayeron alcanzados por varias saetas y el resto del grupo se retiró. Salieron de la cueva impresionados por la fiereza del ataque y se prepararon para volver a entrar. Al día siguiente penetraron sigilosamente en la gruta y se acercaron al altar. No encontraron a ningún ogro, pero sí hallaron pruebas de que los caóticos habían devorado a sus dos compañeros caídos. Horrorizados, siguieron peinando las cavernas para descubrir que había otros peligros aparte de los ogros. León Gris y Sirikan murieron combatiendo con un Caracol-Dragón, pero ante el asombro de todos Sirikan resucitó y sus heridas se curaron solas (más tarde supieron que se trataba de un Inmortal con capacidad de regenerar el daño). Entraron y salieron en repetidas ocasiones de las cuevas a lo largo de una semana, en la cual Sirikan murió varias veces en combate, y con cada recuperación se encontraba cada vez más débil. Finalmente encontraron a seis ogros y eliminaron a la mitad de ellos. Cuando se encaminaban a la salida, Bulfas Bixx se temió una emboscada y decidió atajar en solitario a través de un bosque de setas subterráneas del que no volvió a salir.

2.5      Barren el Matamonstruos

De vuelta en Pavis Sir Olger y Devon Khan decidieron abandonar Prax y buscar nuevas aventuras en lejanas tierras. Embarcaron como pasajeros en el Churner, el barco del famoso capitán Barren Matamonstruos. Junto con ellos viajaban sus esposas y sirvientes; los enanos Gingli y Urquhart Mano de Cerdo; el mercenario Bulgodos; Aldruin el Medioelfo; y los nómadas Sirikan, Ordain y Oyetu; además de los pocos seguidores zaringas que le quedaban a Olger.

Durante el viaje, del que mi Señor Lord Devon no ha querido contarme demasiado por lo doloroso que a la postre resultó para él, Barren hizo honor a su nombre y persiguió y mató a cuanto monstruo marino avistó, no sin la ayuda del grupo. Habían acabado con varios peligrosos animales marinos, incluído el famoso Tiburón Moteado, cuando el barco entero fue engullido por el gigantesco monstruo conocido como el Vomitador. Dentro de los varios estómagos de la bestia el barco fue atacado por esqueletos, tiburones, pulpos gigantes y otras criaturas temibles. Finalmente, causaron tantos daños internos a la bestia que ésta, agonizante, vomitó al barco haciendolo zozobrar. Los supervivientes vagaron a la deriva sobre los restos del Churner hasta varar en una playa desconocida. Cuando hicieron recuento faltaban Oyetu, Bulgodos, varios seguidores zaringas de Sir Olger, todos los criados; y Yashia, la amada esposa de Devon Khan.

2.6      La Maldición del Yelmo

Descubrieron que habían arribado a las costas del principado de Dol Amroth, y se encaminaron  a la ciudad con la intención de lamer sus heridas y llorar a los desaparecidos. No tenían dinero, sólo unas pocas joyas y anillos de oro que no podrían mantener a una compañía tan numerosa durante mucho tiempo. El grupo lo formaban Sir Olger, Devon Khan, los enanos Gingli y Urquhart Mano de Cerdo, Sirikan el Inmortal, Aldruin el Medioelfo, Ordaín, y un hechicero con poca experiencia llamado Klinminestro, al que conocieron en el puerto de Dol Amroth.

En una taberna de la ciudad coincidieron con dos extraños personajes, un hechicero llamado Echtelion Parapleo y un ladrón de nombre Georgos Mustakisis. Empujados por la necesidad de conseguir fondos aceptaron la propuesta del hechicero y del ladrón de acompañarles en busca de un legendario tesoro escondido en una antigua tumba.

Llegar a las ruinas fue fácil, y vencer a los bandidos que las ocupaban no les costó mucho esfuerzo. Capturaron y maniataron a doce de ellos y a su jefe, Artaur el Vil, y después les asesinaron a sangre fría. En defensa de mi señor he de decir que los desmanes de Artaur el Vil y sus hombres eran conocidos y temidos en toda la región, y que nadie lloró sus muertes a excepción de sus madres. Después de esta matanza exploraron los pasadizos más profundos de las ruinas y se enfrentaron a un Caracol-Dragón que tenía unas piedras rojas por ojos. Cuando acabaron con el monstruo, y por indicación de Echtelion, le arrancaron los ojos y los incrustaron en los pomos de unas enormes puertas y éstas se abrieron de par en par, dejándoles ver una estancia donde un espectro vestido de guerrero se identificó como Atreo y les dio la bienvenida a la antigua ciudad de Micenas.

Atravesaron los interminables pasadizos de las catacumbas hasta la tumba de Agamenón y acabaron con su espíritu atormentado. Una vez eliminado el espectro de Agamenón, Atreo se materializó en medio de la sala y les dió permiso para que cada uno cogiera un solo objeto del tesoro de Agamenón. Cada uno cogió algo, todos objetos de gran valor. Devon Khan eligió un escudo ovalado de color negro azabache muy resistente y ligero que le acompañaría muchos años en innumerables aventuras, y Sir Olger eligió un yelmo que no le traería más que desgracias, un casco ligero como una pluma y con un ojo de lapislázuli en la cara interior, el Yelmo de Agamenón. Mientras recorrían los pasadizos de vuelta al exterior, Mustakisis intentó robar a Klinminestro una valiosa copa que había recogido del tesoro, y en la pelea el hechicero mató al ladrón con su espada.

Cuando salieron al exterior se encontraron en otro tiempo, la ciudad de Micenas ya no estaba en ruinas sino en todo su esplendor, y los guardias del rey les estaban esperando para apresarles. La ciudad estaba sitiada y esperando el asalto final de los hombres de  Maklós. El grupo permaneció bajo interrogatorio durante siete días, al cabo de los cuales empezó el asalto a la fortaleza. Aprovechando el caos consiguieron escapar de la ciudad pero fueron perseguidos por carros de guerra. Allí cayeron combatiendo contra los áurigas Aldruin y Purgo “Pinta”, el escudero zaringa de Sir Olger. Después de una semana, los supervivientes volvieron a Micenas para comprobar que la ciudad estaba en ruinas debido al saqueo de los hombres de Maklós. Entraron en las catacumbas con la intención de atravesar el portal y volver a su tiempo. Allí se encontraron con Atreo, que les advirtió de la maldición que había caído sobre ellos y sobre el portador del yelmo de Agamenon: todos se convertirian en espectros cuando la muerte les llegara. Se acordaron en ese momento de Aldruin, Purgo y Mustakisis, y los imaginaron vagando como espectros entre las ruinas de la antigua Micenas.

Impactados por la noticia acudieron a varios templos a solicitar consejo y a que los sacerdotes estudiaran el yelmo maldito. Descubrieron que la fuente del yelmo era el templo de Krarsht, en Mirkwood, y que la única forma de acabar con la maldición era acudir allí y destruir la piedra de poder del templo, el altar del que los sacerdotes de la Hambrienta sacaban la energía para crear objetos como ese.

De camino a Mirkwood llegaron a la Ciudad de los Descarriados, una ciudad sin nombre gobernada por un hechicero apoyado por una guardia orca. Envalentonados por el poder adquirido asaltaron el castillo de Leardinoth el Mago combatiendo de una estancia a otra matando orcos hasta llegar al patio central, donde fueron rodeados. Se concentraron en atacar al hechicero mientras unos pocos contenían a la guardia orca. En ese momento surge en las historias sobre este hecho una controversia; unos dicen que Urquhart, a la sazón aprendiz del hechicero Klinminestro, eliminó a toda la guardia orca con un poderoso conjuro; otros dicen que en realidad el enano pifió el lanzamiento de un conjuro y eliminó a los orcos por error. Sea cual sea la verdad, con la muerte de sus guardias Leardinoth se quedó solo y todo el grupo se concentró en atacarle.  La lucha fue despiadada y Devon Khan fue herido de gravedad, aunque el Mago cayó finalmente.  Así se convirtieron en los Señores de la Ciudad de los Descarriados, pero no tardaron en  en hastiarse de las obligaciones del gobierno y vendieron la ciudad al Reino de Gondor a cambio de una cuantiosa suma. Inquietos por la maldición, decidieron zanjar el problema viajando al Templo de Krarsht. Mi Señor Devon no estaba en condiciones de combatir debido a sus heridas y viajó a la ciudad de Santuario para recuperarse, escoltado por el fiel Ordaín. El resto del grupo se dirigió a Mirkwood para asaltar el Templo de Krarsht y destruir el altar rojo. Por el camino se les unió un hobbit llamado Biglittle.

Se acercaron al templo atravesando una zona pantanosa y Sir Olger se adelantó para explorar los edificios externos. Lo que no sabían sus compañeros era que el yelmo ya había dominado al caballero y que éste no tenía ninguna intención de destruir el altar y perder los poderes del yelmo maldito. Sin embargo el dominio caótico del casco no era suficiente como para traicionar a sus compañeros y venderlos a los sacerdotes del templo, así que optó por escabullirse y dejarlos a su suerte. Ellos echarían de menos sin duda su espada en el combate que se avecinaba.

El grupo esperó en vano la vuelta de Olger y al final decidieron entrar, pensando que algo le había pasado. Llegaron casi sin problemas al altar rojo y empezaron a atacarlo con todo lo que tenían y cada vez que lo golpeaban el altar les respondía dañándolos con descargas rojizas. En ese momento empezó a sonar un gong de alarma y comenzaron a llegar guardias, acólitos y sacerdotes de la Hambrienta y el combate se convirtió en un caos; algunos se defendían de los enemigos mientras que otros seguían atacando al altar, que flotaba mágicamente sobre una grieta abisal. Cuando parecía que podrían contener la marea de seguidores de Krarsht apareció una enorme momia armada con una espada, era la momia del propio Agamenón y la cosa se complicó terriblemente.

Urquhart intentó saltar por encima de la grieta y cayó al abismo sin fondo. La momia de Agamenón le destrozó la cabeza de un mandoble a Klinminestro y Sirikan cayó abatido por los acólitos y fue empujado a la grieta. Cuando también cayó muerto el escudero zaringa de Sir Olger ya sólo quedaba en pie el valiente Gingli, rodeado de sacerdotes, guardias, acólitos y la enorme momia de Agamenón. El enano estaba muy malherido y usó sus últimas fuerzas para golpear por última vez el altar sabiendo que la descarga le mataría. Lo que no sabía es que su golpe no bastaría para destruir la piedra. La muerte del enano sólo la vio Biglittle, que había sido capturado durante el combate. Lo llevaron al altar con la intención de sacrificarlo a Krarsht, pero antes de que pudieran salirse con la suya el hobbit se escabulló y se suicidó lanzándose al vacío por la grieta. Así cayó el grupo entero, y sólo quedaron Sir Olger, Devon Khan, y Ordaín, aún bajo la maldición del yelmo.

2.7      La Búsqueda del Palantir

Impresionado por la forma en que conquistaron la Ciudad de los Descarriados, el Consejero del Rey de Gondor contrató a Sir Olger y a Devon Khan para que viajaran al lejano norte a recuperar un palantir (una poderosa esfera de videncia). Buscaron nuevos compañeros para la travesía y partieron a mediados del año 1620 acompañados por Ordaín; McDugal, un pato con más valentía que sentido común; el elfo Enchasol; Sir Frealof, un caballero nórdico de la Ciudad del Lago; Tabio, el único seguidor zaringa de Sir Olger que quedaba con vida; y tres bárbaros, Osric, Hunter y Mosacak.

El viaje les llevó hasta el lejano Forodwaith, el  Yermo Helado del Norte, y de allí regresaron al cabo de un año con el pallantir en su poder y con dos bajas entre sus filas: Enchasol había caído defendiendo el campamento de un ataque de saqueadores nómadas; y  Mosacak había muerto combatiendo contra un espectro (Sir Olger atacó al espectro y alcanzó a Mosacak por error, matándole en el acto).

El Rey de Gondor recompensó generosamente a todos los compañeros:

Sir Olger fue nombrado Barón de Medgidia, una villa fortificada, con un castillo grande. Una valiosa posesión acompañada por varios pueblos cercanos.

Sir Devon fue nombrado Señor de Bolgrad, una villa a orillas de un rio, con un castillo de tamaño medio. Una valiosa posesión acompañada de varios pueblos cercanos, dominando la ruta comercial entre Santuario y el interior.

McDugal fue nombrado Señor de Dongorath, una aldea casi sin recursos con una casa fortificada medio en ruinas. El pato no perdió el tiempo y antes de que se cumpliera el primer mes de estancia en su señorío había conquistado a los Orlanthis el cercano pueblo de Leovo, un pueblo con empalizada de madera y una torre de vigilancia.

Sir Frealof fue nombrado Señor de Larach Duhnann, una villa con un castillo pequeño pero con un buen foso y posibilidades de ampliación.

Osric fue nombrado Señor de Minas Anghen, una torre amurallada situada en el Mornan, cerca de la salida sur de la Garganta de los Muertos. La torre había pertenecido a un famoso hechicero y estaba abandonada y ocupada por una banda de salteadores, así que Sir Osric tuvo que asaltar la torre y arrebatársela a sus ocupantes.

Hunter abrazó la fe Malkionita, comienzó sus estudios para ser ordenado sacerdote y cambió su nombre por el de Albanus.

Fin del Libro Segundo

5 comentarios

Archivado bajo Diario de campaña, RuneQuest, Saga de Santuario