La Saga de Santuario-4

ATENCIÓN:  ESTA SAGA PUEDE CONTENER SPOILERS DE MÓDULOS OFICIALES. SI ERES JUGADOR Y VAS A JUGAR USANDO EL SUPLEMENTO “LA ISLA DE LOS GRIFOS” NO SIGAS LEYENDO.

1.5       Viaje a la Tumba de Surlt

En verano el grupo salió de Nidik en dirección norte. Iban Ekkaia, Olger, Inblinar Sbuff, Publio Cornelio Escipion; el sargento Tox; Valka Lobo Rúnico; Gorki Sonrisas; Silvanthi Ojos Brillantes (sacerdote de Yelm en Nidik); y tres soldados, los hermanos Lugio, Pugio y Tugio.

El viaje se desarrolló sin incidentes hasta el Paso de las Caravanas, un estrecho desfiladero que cruza las Colinas de Zutchko y que une los territorios de caza Votankis con los pastizales salvajes de los Slarges. Cuando atravesaban el paso el grupo fue atacado por trasgos, y allí cayó Pugio alcanzado por una jabalina. Al llegar a los pastizales salvajes el mapa no les servíó de nada, todo el lado oriental de la isla estaba en blanco, así que se dedicaron a rellenarlo cada vez que encontraban un accidente orográfico nuevo y los bautizaron con sus nombres. Si visitais el noreste de la Isla de los Grifos encontrareis las colinas Olger al pie de la Montaña de los Grifos, los ríos Ekkaia, Inbli y Mediano; que desembocan en un enorme lago (al que ya habían dado nombre los Slarges). Bordearon el lago por el lado oeste y después por el norte para evitar las patrullas Slarges, y llegaron a la antigua ciudad sin problemas. La ciudad en ruinas estaba dominada por una enorme torre negra de planta cuadrada,  sus calles patrulladas por Slarges zombies, y sus edificios habitados por infinidad de oscuras criaturas.

Se infiltraron por las calles hasta que  fueron descubiertos por los zombies, y entonces optaron por moverse por las ruinas. Cuando estaban cerca de la torre, un enorme gorp cayo sobre Silvanthi matándole casi en el acto, tal era su tamaño. El grupo quedó horrorizado, el sacerdote de Yelm era el más poderoso del grupo y había muerto sin que nadie pudiera hacer nada para impedirlo. Los gritos agónicos de Silvanthi alertaron a los zombies que empezaron a perseguirles en dirección a la torre.

Entraron en la enorme atalaya abandonada y la registraron a toda prisa, no sin mantener combate con los zombies que había dentro. Descendieron hasta la tumba de Surlt y la registraron, encontraron un pergamino y salieron a toda prisa, aunque a Olger le dio tiempo a coger el yelmo de Surlt y Publio una lanza larga de gran calidad. El botín no les salió gratis, el soldado Lugio cayó luchando con los zombies, y el fiel enano Gorki activó una trampa en la tumba y murió aplastado por una roca. Ekkaia se empeñó en llevarse el cadáver de Gorki, y a duras penas lograron salir de la ciudad. Una vez a salvo, enterraron al enano en las colinas que rodean la antigua ciudad Slarge, y las bautizaron como “Colinas Gorki”. En su tumba dejaron una lapida con una inscripción tallada:

“Así pues; jurémonos una amistad más allá de la amistad,

y volvamos a encontrarnos más allá de las estrellas”.

1.6       Viaje a Fuerte Xar

De vuelta en Nidik se decretó un mes de duelo por la muerte de Silvanthi, y se comunicó a los aventureros que el pergamino recuperado en la torre de los Slarges indicaba la posición de Fuerte Xar, el primer templo dedicado a Yelm en la isla, edificado por el propio Xar, y el sitio elegido por el antiguo héroe para esconder la corona. Esperaron a que pasara el invierno para partir en dirección al fuerte, que se encontraba en la punta sureste de la isla, pasadas las montañas de los enanos.

Durante los meses que pasaron en Nidik, agentes de Surlt entraron en contacto con Publio Cornelio Escipion para hacerle una oferta monetaria por la corona. Publio habló con el resto del grupo para convencerles, puesto que la oferta del rey de Surlt era mucho mejor que la del rey Skilfil. Ekkaia se negó en rotundo a romper la palabra dada al rey de Nidik y el asunto quedó zanjado, pero no del todo. Algunos de los miembros del grupo comunicaron a Starnia Rompe Tormentas los contactos que tenía Publio con agentes de Surlt, y ella decidió cortar por lo sano. Publio tenía previsto un viaje a Puerto Soldado para intentar que un hechicero le aceptara como aprendiz, y durante el viaje se encontró cara a cara con un caballero vestido de armadura negra que le retó a duelo. Sorprendentemente Publio aceptó el duelo, y era un acto asombroso viniendo de un hombre que había acuñado la frase “el honor era verde y se lo comió una vaca”. El duelo fue largo y reñido, y Publio estuvo a punto de acabar con Starnia en un par de ocasiones, pero finalmente el aprendiz de hechicero acabó con una lanza clavada en el abdomen, y una tumba a la vera del camino a Puerto Soldado.

Cuando llegaron a Fuerte Xar encontraron un recinto rectángular con paredes de ladrillo y un templo ruinoso en su interior. Dentro del templo el altar había sido desplazado de su sitio y dejaba ver una escalera que bajaba al sótano: alguien se les había adelantado. Bajaron y se dispersaron en grupos por un laberinto de túneles, entrando en un caótico combate con agentes de Ockless. Al cabo de una hora habían controlado el complejo de túneles y salían de allí con la corona en su poder.

1.7       La Batalla del Río Ergakol

La noticia de que Skilfil de Nidik había conseguido la Corona de Xar se extendió rápidamente entre los clanes Votankis. Algunos clanes juraron fidelidad inmediatamente al Portador de la Corona, pero otros tenían dudas. Por un lado estaba la profecía de Xar, su historia, y por otro su tradición de fiera independencia, la libertad de los cazadores de los pastizales.

En Ockless no se quedaron de brazos cruzados y atacaron antes de que los Votankis se unieran del todo a Skilfil. El ataque comenzó por el norte, y Skilfil se dedicó frenéticamente a convencer a los Consejos de los Clanes. Aldruin había vuelto recientemente de su estancia en el bosque élfico del oeste como Siervo de la Luz de Yelmalio, y accedió a cruzar las líneas enemigas para pedir ayuda a Coliannon Raíz Profunda, rey del bosque élfico del norte. Ekkaia, Olger e Inblinar viajaron rápidamente a Puerto Soldado para convencer al Gran Plutarca Maugre de la necesidad de unir fuerzas contra los ejércitos del caos, y sin pensarlo demasiado Maugre aceptó, a cambio de tener el mando en la zona norte. La primera batalla de la era de la Corona de Xar se desarrolló en el vado del río Ergakol.

Desde el Norte se aproximo el ejército caótico al mando de Gondo Holst, compuesto por 800 honderos trasgos y 200 broos; dispuesto a enfrentarse con el ejército humano, al mando del Sacerdote de Orlanth Toranth Manover y del Capitán Manscher Boldbuster de Puerto Soldado, y formado por 800 Votankis y 100 mercenarios de Maugre. Nada más comenzar el choque, el Clan Votanki Cola Emplumada se pasó al lado del Caos. La Batalla iba mal para los defensores humanos, y cuando la infantería pesada broo logró capturar el estandarte del Capitán de Puerto Soldado, apareció desde el norte el ejército élfico, que atacó a los broos por la espalda. Finalmente el estandarte élfico también cayó en poder de Gondo Holst, y el ejército humano se retiró en desorden. El Capitán Manscher Boldbuster murió en la carga de los broos, y Ekkaia, Olger e Inbli huyeron en dirección a Nidik, decepcionados con el resultado de su primera batalla.

El ejército de Gondo Holst quedó muy dañado como para avanzar hacia Nidik, pero tenía todavía fuerzas suficientes para intentar un asalto contra Puerto Soldado, aprovechando que los mercenarios de Maugre estaban tendidos en el campo de batalla. El asalto a la ciudad del Gran Plutarca fue rápido y brutal, y el saqueo más aún. Maugre fue hecho prisionero, y liberado a cambio de un rescate de 30.000p

1.8       La Batalla de Garra de Oso

Skilfil secretamente se alegró de que las hordas de Gondo Holst se hubieran desviado hacia Puerto Soldado porque tenía otras cosas de qué ocuparse. Reunió a casi todos los clanes bajo su mando y firmó un tratado con su antiguo enemigo, el rey de Surlt, para luchar contra Ockless. Yalaring Matamonstruos, rey de Surlt, aceptó los términos de la alianza porque en el fondo era fiel a la tradición de la profecía, y porque sabía que para vencer a Ockless, los enemigos del caos debían permanecer unidos y olvidar viejas afrentas. También se unieron a ellos los elfos del bosque del oeste, enemigos ancestrales de los orcos aliados de Ockless. Skilfil solicitó la presencia de Ekkaia y Olger en la batalla, pero el pastizaleño declinó la oferta porque no le gustaba participar en combates donde él no llevara la iniciativa. Ekkaia aceptó sin dudarlo, e Inblinar pensó que con una batalla un hobbit ya tenía suficiente acción en su vida.

El ejército de Ockless, envalentonado por la victoria en el río Ergakol, salió en dirección a Surlt al mando del rey Glyptus El Bueno, formado a partes iguales por humanos y orcos.  Se encontraron con la alianza de Nidik, Surlt y de los elfos del oeste a medio camino, en el tótem votanki de Garra de Oso, y al son de los cuernos de batalla los dos bandos se lanzaron a la carga.

El combate iba mal para los Votankis, tanto es así que el rey Yalaring tuvo que salvar la vida de Skilfil cuando éste fue rodeado por la guardia orca de Ockless. Ekkaia había eliminado ya a varios enemigos cuando, desde la silla de su caballo, vio como el rey Glyptus de Ockless mataba con su cimitarra a Rockheart Buscavetas, el mercader enano amigo de Skilfil. La iniciada de Babeester Gor ardió en cólera y abandonó la relativa seguridad de su montura “porque así no podía usar su hacha de dos cabezas”, y acto seguido abrió un camino de sangre y miembros cortados a través de la guardia personal del rey Glyptus hasta entrar en combate con él, derribarlo, y obligarle a capitular. Así acabó la batalla de Garra de Oso, con los humanos de Ockless pidiendo clemencia y los orcos huyendo bajo una lluvia de jabalinas votankis y flechas élficas.

La ciudad de Ockless fue tomada sin dificultad, y Glyptus fue desterrado de la isla a cambio de un rescate de 5.000p, que fueron entregados a Ekkaia. De vuelta en Nidik se decretó un mes de duelo por la muerte de Rockheart Buscavetas, y una delegación de enanos vinieron a recoger el cadáver y llevarlo a sus montañas. El rey Yalaring de Surlt juró fidelidad a Nidik, cumpliéndose totalmente la profecia de Xar. El rey Skilfil nombró caballeros de Nidik a Ekkaia y Olger por los servicios prestados, y decretó que Inblinar Sbuff y Aldruin fueran considerados a partir de entonces “Amigos del Rey”. El grupo recibió una generosa recompensa por recuperar la Corona de Xar, y después de una temporada de descanso y entrenamiento, deciden abandonar la isla. Al cabo de dos semanas se confirmaron las sospechas de Inblinar Sbuff, la concubina Praxenia intentó asesinar al rey de Nidik después de una noche de amor, pero Skilfil logró arrebatarle el puñal envenenado y la mató allí mismo. Antes de su partida, el rey de Nidik regaló a Ekkaia un halcón gigante, y les enseñó a todos cómo montar esos gigantes alados. A Olger le cedió un heraldo y nueve soldados para que le acompañaran de vuelta al continente. De camino a la playa donde tenían varado el barco Ekkaia pronunció su fatídica frase, “llevamos cuatro años en la Isla de los Grifos y no hemos visto ni uno”.  Al cabo de unos minutos fueron atacados por uno de estos animales alados, y Aldruin, que resultó gravemente herido, pronunció su también famosa frase,  “¡qué suerte, sólo me ha arrancado una pierna!”.

Fin del Libro Primero

Anuncios

8 comentarios

Archivado bajo Diario de campaña, RuneQuest, Saga de Santuario

8 Respuestas a “La Saga de Santuario-4

  1. Muy épico. Las buenas campañas de La Isla de los Grifos suelen ser así. ¡Pero qué final más cómico! XD

    • Hola Artius, ¡cuánto tiempo sin verte por aquí!. La verdad es que fue de las mejores campañas que hemos jugado, y la actuación de Ekkaia en la batalla de Garra de Oso fue espectacular. Lástima que se haya retirado del rol. El final es una prueba evidente de que no se puede retar a los dioses diciendo en voz alta cosas como esa. Ya sabes que Eurmal siempre está escuchando. 😉

  2. Paladin Alatazz

    Muy buen relato, sí señor.

    Y con una tasa de mortalidad muy elevada tanto para PJs como para PNjs (y de los importantes, por cierto)

    ¿Como desarrollaste las batallas?

    • Hola Paladín, bienvenido. Me alegro de que te guste el relato. La verdad es que fue hace tantos años que casi no me acuerdo. Usé unas reglas de combate de masas de un juego de tablero que se llamaba Mare Nostrum y para incluir a los personajes, tanto jugadores como PNJ, usé unas reglas que no sé si las saqué de la revista Líder o de algún fanzine (no me acuerdo bien). Las reglas funcionaban más o menos así; cada PJ declaraba sus intenciones para la batalla: escurrir el bulto, dejarse llevar o implicarse actívamente y buscar el fregado a tope. Dependiendo de su declaración los encuentros durante la batalla eran más o menos peligrosos. De todas formas si un personaje declara que va a escurrir el bulto pero su unidad de infantería ligera está en medio del avance de la guardia orca de Ockless las va a pasar canutas de todas formas. Los PNJ actuaban de acuerdo a su personalidad, Rockheart Buscavetas no pudo evitar ir a por el Rey de Ockless cuando lo tuvo cerca y ese fue su fin. Me dio pena que Olger no aceptara participar en la batalla, Ekkaia acepto y decidió el resultado final con su hacha de dos cabezas.

  3. Ekkaia

    Aquí Ekkaia amigos. Mil gracias por las alabanzas sobre mi actuación en la batalla. La verdad es que mi hacha de dos cabezas y mi cabezonería hacían estragos en esos tiempos… ¡No creo que haya habido una guerrera más bruta (aunque siempre bien intencionada) que Ekkaia!

  4. Efren Archiripa

    Tengo que reconocer que no debió ser fácil para ti, Rutius, montar …..o mejor desplegar toda esa parafernalia. Manejar 5 ejercitos (orcos, broos, elfos, enanos y hombres) es complicado si quieres que salga bien y sean amenas las partidas . Está claro que salvo Ekkaia, que ejercía su papel de heroína, el resto no parecen muy…..¿como lo diría?…….muy “echaos pa’lante”, y al final a Olger lo nombran caballero, y a Aldruin e Imblinar “amigos del rey”. No se, o se te ha quedado algo en el tintero o no hicieron muchos méritos.

    • Con las reglas del Mare Nostrum era muy fácil recrear batallas (por cierto, las he encontrado hace poco en internet, en formato .doc, en un foro). En cuanto a los méritos, es difícil, sobre todo para la mentalidad de un rey de la Isla de los Grifos, nombrar caballero a un hobbit aunque haya hecho suficientes méritos para ello. A Aldruin no no nombró caballero porque participó en muy pocas aventuras y en ninguna de las batallas.

    • Ekkaia

      Efren, estoy muy honrada por tu reconocimiento de mis méritos en la batalla 🙂

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s